Hace tiempo que vengo viendo los videos que hace la The Escapist llamados Extra Credits. Todo comenzó gracias al Hombre Gris que los compartía en su Google Reader y al tras ver el video sobre simbolismo (Symbolism 101) decidí que tendría que seguirlos viendo. Estos videos hacen un análisis de varios conceptos que rodean al diseño de juegos, pero no son conceptos ligeros ni tontos, sino que se trata de conceptos complejos y profundos que vienen de áreas como la psicología, la moral, la sociología y otras áreas que tocan profundamente nuestra existencia humana.

Hubo un video en particular, llamado Narrative Mechanics, que hace un análisis sublime del juego de los 80′s Missile Command. El juego es simple, pero la cantidad de elementos que hacen del juego un mensaje profundo lo hacen totalmente rico en significado. Explican allí la gran carga moral que el juego impone en el momento de tomar decisiones, y por qué son realmente más difíciles de lo que uno pensaría sólo presionando algunos botones y viendo colores en algunos puntos de la pantalla.

Como por obra de arte, este fin de semana pasado me encontré con un retweet gracias a Fernando Flores, de parte de Richard Minerich, que se titulaba Top Freeware Experimental Games 2010.

Hay algunos juegos en particular que quiero destacar de esa lista. Y quiero aclarar, son el tipo de juegos que divierte pero no da risa.

Uno de ellos es Roulette, un juego en donde uno juega a la ruleta rusa con un compañero. La temática ya dice suficiente.

Otro de ellos es Covetous, totalmente perturbante. Habla de la codicia y del deseo de vivir, de un embrión no nacido, una célula olvidada en el cuerpo de su hermano. La acústica y el estilo acompañan.

Finalmente, el que más ilustra este concepto de la moral y las decisiones en los juegos es One Chance. Permítanme describirlo un poquito más en detalle: el juego comienza con el lema que en seis días, toda célula viviente en la Tierra morirá, y que tenemos sóla una oportunidad. El juego, lento y depresivo, nos va informando sobre qué es lo que ha ocurrido y nos oferta distintas decisiones, para que hagamos lo que nos parezca mejor, en un mundo muy real en donde nuestros objetivos se interponen entre sí. Como interés extra, solo tenemos una oportunidad de jugarlo, recargar la página, limpiar las cookies y la caché del navegador no nos lo permitirá. (Existe una forma de volverlo a jugar, pero estuvo pensado para que gran parte del público simplemente no pudiera.) Realmente, tenemos UNA oportunidad. Exactamente igual que en la vida real.

Soy un zorrinito moral.

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Comentarios

GChussir

January 4, 2011

14:29

Ahhh, sisi. El One Chance lo jugué y es genial.


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