“Cualquiera puede cambiar el mundo, incluso los niños” es el mensaje que  Taylor Wilson quiere dejar con su propia experiencia. Según él, desde los 13 tuvo el sueño de tener una estrella en su propio garage y comenzó a estudiar sobre cómo podía hacerla. Un año después, había construido un reactor nuclear en su propio garage, equiparando con cientos de dólares equipo de miles y miles de dólares.

Realmente no es tan funcional como los reactores nucleares actuales, pero sí funcionaba y logró reemplazar maquinaria de tecnología de punta.

Pueden leer más sobre su historia en Taylor Wilson, el niño que quiso construir un reactor nuclear de fusión en su garage, o ver su charla TED (también en YouTube) sobre su experiencia (muy corta, apenas de tres minutos). En este último link hay opiniones dispares sobre esta experiencia: hay quienes consideran que se le dieron muchos privilegios que por lo general no se dan, y que no es realmente tanto el logro sino que hay mucha represión para otros intentando lo mismo. Sea como sea, sigue siendo muy impresionante su logro.

Soy un zorrinito fusionado.