ParaNorman

Estereotipos, metáforas sociales y animación stop-motion

Sometimes, when people get scared, they say and do terrible things. — Norman

ParaNorman es una nueva película realizada en el estilo de animación stop motion (difícilmente notable, lo que es bueno), de los mismos creadores de Coraline: un chico que puede hablar con fantasmas, e incomprendido por ello. Sin embargo, algo de sus habilidades debe ser usado para ayudar a su pueblo.

Que los productores fueran los mismos de Coraline me dio buenas expectativas para ir a ver ParaNorman. Esa película se distinguía por su rareza y lo extraño del mundo, digno de comparación con obras como The Nightmare Before Christmas, y por tanto yo esperaba algo similar de ParaNorman. La temática de zombies, fantasmas y la visión social prometían ser interesantes. Debo decir, luego de verla, que no era tan extraña como me lo esperaba, pero fue otro tipo de película muy disfrutable. Aún así, quedan ciertos indicios de rarezas en las escenas culminantes. Lograron dar el énfasis necesario a los momentos de tensión.

A la vez, ya se veía desde el trailer que la película iba a ser comedia sobre los estereotipos de las películas de terror. Y es que ParaNorman es todo sobre estereotipos. Los explota de una forma exagerada, sin que llegue a ser molesto. Al contrario, es divertido ver tantos estereotipos en cada parte de la película, cada uno jugando un rol particular en la metáfora que esta historia cuenta. Norman es el típico chico raro al que nadie comprende. Tenemos bullies, no bullies comunes sino bad-guys-street-rappers. Tenemos al chico deportista tonto y guapo (en este caso, ¡con sorpresas!), tenemos a la adolescente popular y absorbida. Tenemos al padre exigente y a la madre mediadora. Tenemos al viejo loco, a la profesora vieja gritona. Podría nombrar fácilmente unos diez más, pero no lo haré para no arruinar la historia.

El uso de estos estereotipos está bien logrado: cada uno, a su forma, hace un papel secundario en contar cómo Norman se siente y cómo la sociedad se comporta a su alrededor. Las conclusiones se resumen en una o dos frases, en una conversación que se da al final de la película. Es una linda metáfora, con moraleja incluída, sobre  la tolerancia y la comprensión.

Resolviendo misterios
Resolviendo misterios

La trama se va desenvolviendo de forma progresiva, de una forma natural y consistente. Quedan cabos sueltos, pero era de esperar — esto no es un policial. El humor que la película tiene es relativamente inocente en su mayoría, y no muy elaborado, pero no llega a aburrir.

Quiero volver a mencionar la calidad de la animación. Realmente tuve que esforzarme para creer que era stop-motion y no CGI por la fluidez de los movimientos. Algo que parecería ser una falla en cuanto a la animación, pero ciertamente no lo es, es el diseño de los personajes. Muchas veces me sentí distraído por las terribles asimetrías y las cabezas derretidas en sus frentes hacia adelante, muy alusivas a cuadros de Dalí. Esto, estoy seguro, no es un error, sino algo que intencionalmente se utilizó para generar esa incomodidad interior, ese tipo de rarezas que tenían películas como Coraline.

En general le doy 3 zorrinitos, bien ganados.

Soy un zorrinito normal.

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