Alpha's Manifesto

A black and white figure's thought-hive

SOPA, PIPA, y MEPA que se están equivocando

El problema es la receta, no la sopa.

Hace mucho que todos estamos siendo bombardeados por la historia de esta ley que casi sigue su curso, pero hay un tema en particular que no veo nombrar y que creo es el más importante. Es como si todos se quejaran de un dolor de cabeza pero no se preguntaran por la enfermedad, sino sobre como quitárselo.

Esta es mi (humilde e ingenua) opinión al respecto.

¿Por qué SOPA tenía sentido?

(Antes de matarme, por favor lean lo que tengo para decir.)

Creo que el argumento de que los senadores no entienden de tecnología como excusa para decir que la ley no tiene sentido es un poco simplista. Puede que no haya sido una buena idea, pero estas cosas se piensan antes de convertirse en propuesta. Dejando de lado que esto puede haber sido algo que surgió de las empresas multimediales, la ley tenía un sentido práctico: detener la piratería.

Muchos critican que la ley era dirigida a regular a quienes permiten los accesos a la piratería más que a la piratería en sí. Eso también tiene sentido. Cuando el asesino serial no hizo caso a la ley de “no matar”, hay que asegurarse que nadie lo ayude. Si drogarse fuera ilegal, vender droga también lo sería, es natural pensar que si la piratería es ilegal, llevar a piratería también lo sería.

Por otro lado, los comentarios que he visto al respecto muestra muy poco conocimiento sobre las leyes de copyright. Las leyes de propiedad intelectual están muy claras y son vigentes. Esta ley no era nada nuevo en cuanto a qué regulaba, era nuevo en cuanto a quién estaría obligado a reaccionar y las medidas a tomar. (Más un par de detalles que a drede voy a dejar fuera.) En resumen, la ley decía “tomemos más seriamente las leyes que ya tenemos”.

¿Por qué SOPA no tenía sentido?

El problema de SOPA estaba más allá de SOPA, y esto es lo que veo que muy pocos dicen. El problema de SOPA era el copyright en sí mismo, pero cuando SOPA iba a aplicar esas reglas “de a de veritas”, todos nos preocupamos.

El problema con las leyes de la propiedad intelectual es que crean una propiedad sobre elementos que no pueden ser reclamados ni robados. Para hacerlo aún más obvio: reclaman propiedad en donde no se puede reclamar propiedad.

El mundo de a poco ha reaccionado un poco a esto haciendo de las licencias libres algo muy natural en entornos en donde no se puede ganar esa pelea. El software es un campo de batalla que el open source está ganando de a poco. (El modelo as a Service no probó ser rentable de casualidad.) La música y las películas es una batalla que el propietarismo ya perdió pero que resiste a retirarse.

Propiedad intelectual y derechos de propiedad

Tuve una charla con un colega al que le expliqué mi punto de vista de esta forma: ¿Qué es una canción, si no un montón de ruidos juntos? ¿Podemos decir que alguien es dueño de ese ruido y nadie más debe poder usarlo? ¿Los libros, un manojo de palabras?

Por supuesto, la respuesta de esta persona fue muy apropiada: hacer música cuesta dinero, tiempo y aprendizaje. Hacer libros requiere también tiempo, dinero, investigación, edición, etc, etc. ¿Cómo fomentar la cultura si esta gente no recibe dinero por lo que hace?

Y mi respuesta es que lo que esta gente vende no es ni ruido ni palabras, es lo extra que todo eso tiene. Uno no escucha música porque sí, sino que uno la experimenta y la disfruta (como todo arte, lo que se vende es el sentimiento — incluso aunque sea un resultado de una fórmula marketinera). Un libro no es un montón de palabritas juntas, sino la información extra que aporta. Lo que compro cuando compro algo de eso no es el material ni el medio (que, según la ley de copyright, no deben tener dueño), sino el ahorrarme tener que hacerlo yo. Estoy comprando trabajo pre-hecho.

En ese sentido, este trabajo es un trabajo como cualquier otro. Quienes escriben libros deben poder vivir de ello, quienes hacen música deben poder vivir de ello. Pero como un trabajo justo, debe pagársele por su trabajo, nada más. Su éxito es un resultado de qué tan bien está hecho su trabajo. Recuerden: cultura. La comercialización no es algo malo, pero ese es otro trabajo. Si lo que queremos es que alguien talentoso haga un buen trabajo, hay que mantenerlo bien pagado mientras ese trabajo se hace, no cuando ya está hecho. Hay que recompensar el buen trabajo, no el buen descanso.

Una vez hecha la obra, vale tanto como su material, porque ya no hay nada más que debería pagarse. ¿O acaso solo los que tienen dinero deben acceder a nueva información? (¿Es así como fomentamos la cultura?) Si el medio no vale nada, la obra en el mercado no debería valer nada. La piratería es la respuesta natural del mundo a eso.

Quiénes exigen que el copyright se pague caen en una de las siguientes categorías:

  • Parásitos: son los que quieren trabajar una sola vez, hacerse famosos y vivir de los que eso les de. Si de verdad quisiéramos fomentar la cultura, alguien talentoso debería trabajar más, no menos. Sin discriminar, todos deberían trabajar para pagar sus cuentas. (O nadie… pero esa es otra historia sobre la que no voy a hablar ahora.)
  • Narcisistas: exigen reconocimiento. (Yo caigo en esta, pero Creative Commons me da lo mejor de los dos mundos.)
  • Multimediales: (esta es la más interesante.) Estas son las empresas que consumen a los artistas y viven de ello. Por supuesto, ellos fabrican, distribuyen, venden, publicitan, etc. Estoy de acuerdo con que ese trabajo se pague… Pero no más que lo que ese trabajo vale. El copyright no tiene nada que ver acá.

La discusión sobre cuánto es lo justo para cada empresa es otra discusión extensa, y creo que abarca más de lo que puedo opinar acá. Pero no, la propiedad intelectual no tiene cabida ahí, solo el trabajo realizado.

¿Y entonces qué hacemos?

Primero, démonos cuenta de que estamos ladrándole al árbol equivocado. El problema no es SOPA ni la internet. El problema es el copyright y lo que estamos pagando.

Segundo, denunciemos las extorsiones de compañías a artistas. Si alguna vez tuvieras la oportunidad, exigí que tu contrato esté libre de copyrights propietarios. Si realmente amás lo que hacés, vas a comprender mis palabras. Si ves que tu copyright ya no te genera dinero, no nos hagas perder el tiempo y cambialo. Si tu película o tu canción ya se pirateó, ofrecé una descarga oficial y promové el modelo pay as you want, donaciones, vendé publicidad o merchandising, etc, etc.

Tercero, prestemos un poco más de atención a las injusticias de la propiedad intelectual que ocurren todos los días y protestemos por eso también. No esperemos a que la ley se tome en serio para darnos cuenta de que estaba mal.

Cuarto, dejemos de actuar como si la cultura fuera algo que nació en internet. Vivimos el 90% de nuestras vidas fuera de él (bueno… algunos un poco menos). Hagamos énfasis en que la libertad esté fuera de él también.

Manifiesto: Cerrando el 2011

Se me ocurrió hacer esta especie de recuento en la que resumo el año personal, a modo de balance. Por supuesto, muchas cosas van a quedar afuera de este resumen, tanto por privacidad personal como por respeto a otros. Si creés que deberías estar acá y no estuviste, sacá un número porque van a ser muchos, y no por desmerecerlos.

En cuanto a mi vida, como varios saben, la comencé en Estados Unidos este año (menos una semana de Enero pero… quién cuenta los días?). El estilo de vida es distinto, el estilo de la gente es distinto, las ciudades son distintas, las comodidades son distintas, la forma de vivir y aproximarse a las cosas es distintas. Muchos podrán abogar por beneficios y otros podrán resaltar desventajas (y de hecho, todo eso ya fue hecho), pero la verdad es que me siento más cómodo. El tipo de vida nuevo me ha traído una comodidad especial, no en lo material sino en la forma de vivir. No creo encontrar las palabras exactas – al menos no ahora – para lo que quiero decir, pero espero que se entienda. Mi vida personal ha mejorado mucho y hemos disfrutado mucho de ella en detalles y en cosas importantes.

Me hice más adepto a las películas, creo que este año cuento unas dieciséis reseñas en mi blog pero sé que ví varias más. No parece realmente mucho pero tengo años con cuenta nula. Volví a la lectura (técnica todavía, tendré que en poco volver a la ficción – ¿podría ese ser un propósito para el año que viene?). Comencé a tener en cuenta técnicas de mejor productividad personal, y mi objetivo era que mis 8 horas de trabajo me alcanzaran para mi trabajo y para auto-mejora en el trabajo. Estoy muy muy cerquita de lograrlo y parece que pronto me van a dar una ayuda enorme, pero vamos a hablar de trabajo luego. Pronto volveré a la música (yay?), y de a poco quizá vuelva a la escritura (yay?). Este año sólo he publicado las reseñas de películas, algunos juegos y cinco sueños.

¡Volví a jugar! Hacía años que no jugaba, este año disfruté de Portal 2 (como no podía esperarse menos), varios juegos experimentales ([1], [2], [3]). Esperando poder probar luego Deus Ex (Human Revolution) jugué a Deus Ex (el primerito) y Deus Ex: Invisible War. Jugué al Halo (al primero), posiblemente luego continúe con la saga. No hice review de ellos porque realmente no sé qué comentar que sea nuevo. Amplié mi ámbito de juego a las consolas. Tras haber probado Soul Calibur y algunos otros de XBox, me quedé atrapado con Zelda Skyward Sword (ay, qué adicción).

Ahora sobre trabajo… mi cambio ha generado un gran cambio en lo que mis responsabilidades eran, y si bien me tomó un tiempo entenderlo, creo que he logrado cierto buen desarrollo. No es un mérito propiamente mío, me ha tocado un equipo de trabajo impecable y que realmente es responsable y de confiar. (Si alguno de ustedes lee esto, felicítense de mi parte.) Me desempeñé un poco más en management que en desarrollo en sí, pero no me atrevería a llamarme manager, me faltan años para tener la experiencia necesaria. Me he basado en la comunicación y hemos resuelto problemas bastante graves con entendernos todos un poco más. Y esta es la anécdota más interesante que tengo: hemos hecho un éxito de un proyecto que no debió serlo. Creanmé, ese proyecto estaba en su apocalípsis y las bombas seguían llegando. Lo logramos like a boss.

De a poco me abrí un poco más y comencé ciertos proyectos de investigación, algo que siempre me había llamado. Comenzamos a darle más seriedad y estoy llevando a cabo varios proyectos para hacerlo real. Esto es algo que debe seguir pasando, pero me emociona mucho.

Como para darle más interés, me he codeado con mucha gente por acá que me ha dado una nueva visión de lo que es mi trabajo (eventos, colegas, conocidos). Realmente se trata de innovación, realmente se trata de empujar la industria para adelante. No voy a creerme que yo voy a ser quién haga revoluciones industriales, pero ya me hicieron creer que mi aporte puede ser una semilla de eso. ¡Me llevaron a ser opinólogo! Resulta que ahora respondo preguntas de productividad, programación, bases de datos, experiencia de usuario, y algunos más por ahí. Me gusta más mantenerme al tanto, me gusta más saber lo último. Me satisface poder dar rienda suelta a mi curiosidad.

¡He empezado a cuidar mi apariencia! ¿Quién lo creería? He encontrado un balance entre sentirme cómodo y verme bien (aunque dudo eso último), hasta he recibido halagos de diversa gente por mi forma de vestir y verme. Debo reconocer que he recibido mucha ayuda con esto, no es mérito mío tampoco, pero creo que ha sido un gran avance.

¡He vuelto a clases! La experiencia no fue tan placentera como la esperaba. Tomé cursos online en Stanford, y pensé que tres cursos serían soportables. Lo fueron, pero requirieron mucho esfuerzo de mi parte y lo que menos quisiera es frustarme con ellos. Quiero disfrutarlos. El año que viene haré un par más, vamos a ver. También he vuelto a la tesis de mi vieja carrera (debo agradecer a A. M. por esa oportunidad, me ayudó mucho y fue quién me ofreció la oportunidad y el contexto que yo necesitaba para embarcarme en eso). Quién sabe, quizá en un par de años sí tenga mi título de ingeniero después de todo.

¡Agrandamos la familia! Ahora en casa Lino y Sable ambos haciendo de las suyas. Cada tanto se merecen algún tweet porque no me dejan de sorprender. No sería lo mismo sin ellos.

Por último (y sólo por ser lo más importante), tengo que dar un reconocimiento extra a Tassy, realmente ha hecho mucho por mí, desde detalles a cosas increíblemente importantes. Innumerables. Increíbles. Este año ha sido precioso compartirlo y toda esta aventura no sería lo mismo si no hubieras sido parte de él. ¡Por muchos más y más aventuras!

El balance es positivo. ¡Salud! ¡Por un nuevo año bueno para muchos! ¡Happy new 2012!