Alpha's Manifesto

A black and white figure's thought-hive

Steal Like an Artist

Libro conciso, claro, directo e inspiracional.

Steal Like an Artist

Un zorrinitoUn zorrinitoUn zorrinitoUn zorrinitoMedio zorrinito

Pensé que iba a dejar este libro a ser parte de un artículo con otros en donde hablaría solo poquito de ellos, pero considero que merece más atención. Steal Like an Artist es un libro de Austin Kleon (que, curiosamente, vive en Austin, Texas), según él, “lo que nadie te dijo sobre ser creativo” o “lo que me habría gustado saber antes de ser artista”.

Más aún, lo leí porque lo tenía cerca y era tan cortito que sabía que lo podía terminar en una noche. Fue un feliz accidente, porque este libro debería ser leído por todos.

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SOPA, PIPA, y MEPA que se están equivocando

El problema es la receta, no la sopa.

Hace mucho que todos estamos siendo bombardeados por la historia de esta ley que casi sigue su curso, pero hay un tema en particular que no veo nombrar y que creo es el más importante. Es como si todos se quejaran de un dolor de cabeza pero no se preguntaran por la enfermedad, sino sobre como quitárselo.

Esta es mi (humilde e ingenua) opinión al respecto.

¿Por qué SOPA tenía sentido?

(Antes de matarme, por favor lean lo que tengo para decir.)

Creo que el argumento de que los senadores no entienden de tecnología como excusa para decir que la ley no tiene sentido es un poco simplista. Puede que no haya sido una buena idea, pero estas cosas se piensan antes de convertirse en propuesta. Dejando de lado que esto puede haber sido algo que surgió de las empresas multimediales, la ley tenía un sentido práctico: detener la piratería.

Muchos critican que la ley era dirigida a regular a quienes permiten los accesos a la piratería más que a la piratería en sí. Eso también tiene sentido. Cuando el asesino serial no hizo caso a la ley de “no matar”, hay que asegurarse que nadie lo ayude. Si drogarse fuera ilegal, vender droga también lo sería, es natural pensar que si la piratería es ilegal, llevar a piratería también lo sería.

Por otro lado, los comentarios que he visto al respecto muestra muy poco conocimiento sobre las leyes de copyright. Las leyes de propiedad intelectual están muy claras y son vigentes. Esta ley no era nada nuevo en cuanto a qué regulaba, era nuevo en cuanto a quién estaría obligado a reaccionar y las medidas a tomar. (Más un par de detalles que a drede voy a dejar fuera.) En resumen, la ley decía “tomemos más seriamente las leyes que ya tenemos”.

¿Por qué SOPA no tenía sentido?

El problema de SOPA estaba más allá de SOPA, y esto es lo que veo que muy pocos dicen. El problema de SOPA era el copyright en sí mismo, pero cuando SOPA iba a aplicar esas reglas “de a de veritas”, todos nos preocupamos.

El problema con las leyes de la propiedad intelectual es que crean una propiedad sobre elementos que no pueden ser reclamados ni robados. Para hacerlo aún más obvio: reclaman propiedad en donde no se puede reclamar propiedad.

El mundo de a poco ha reaccionado un poco a esto haciendo de las licencias libres algo muy natural en entornos en donde no se puede ganar esa pelea. El software es un campo de batalla que el open source está ganando de a poco. (El modelo as a Service no probó ser rentable de casualidad.) La música y las películas es una batalla que el propietarismo ya perdió pero que resiste a retirarse.

Propiedad intelectual y derechos de propiedad

Tuve una charla con un colega al que le expliqué mi punto de vista de esta forma: ¿Qué es una canción, si no un montón de ruidos juntos? ¿Podemos decir que alguien es dueño de ese ruido y nadie más debe poder usarlo? ¿Los libros, un manojo de palabras?

Por supuesto, la respuesta de esta persona fue muy apropiada: hacer música cuesta dinero, tiempo y aprendizaje. Hacer libros requiere también tiempo, dinero, investigación, edición, etc, etc. ¿Cómo fomentar la cultura si esta gente no recibe dinero por lo que hace?

Y mi respuesta es que lo que esta gente vende no es ni ruido ni palabras, es lo extra que todo eso tiene. Uno no escucha música porque sí, sino que uno la experimenta y la disfruta (como todo arte, lo que se vende es el sentimiento — incluso aunque sea un resultado de una fórmula marketinera). Un libro no es un montón de palabritas juntas, sino la información extra que aporta. Lo que compro cuando compro algo de eso no es el material ni el medio (que, según la ley de copyright, no deben tener dueño), sino el ahorrarme tener que hacerlo yo. Estoy comprando trabajo pre-hecho.

En ese sentido, este trabajo es un trabajo como cualquier otro. Quienes escriben libros deben poder vivir de ello, quienes hacen música deben poder vivir de ello. Pero como un trabajo justo, debe pagársele por su trabajo, nada más. Su éxito es un resultado de qué tan bien está hecho su trabajo. Recuerden: cultura. La comercialización no es algo malo, pero ese es otro trabajo. Si lo que queremos es que alguien talentoso haga un buen trabajo, hay que mantenerlo bien pagado mientras ese trabajo se hace, no cuando ya está hecho. Hay que recompensar el buen trabajo, no el buen descanso.

Una vez hecha la obra, vale tanto como su material, porque ya no hay nada más que debería pagarse. ¿O acaso solo los que tienen dinero deben acceder a nueva información? (¿Es así como fomentamos la cultura?) Si el medio no vale nada, la obra en el mercado no debería valer nada. La piratería es la respuesta natural del mundo a eso.

Quiénes exigen que el copyright se pague caen en una de las siguientes categorías:

  • Parásitos: son los que quieren trabajar una sola vez, hacerse famosos y vivir de los que eso les de. Si de verdad quisiéramos fomentar la cultura, alguien talentoso debería trabajar más, no menos. Sin discriminar, todos deberían trabajar para pagar sus cuentas. (O nadie… pero esa es otra historia sobre la que no voy a hablar ahora.)
  • Narcisistas: exigen reconocimiento. (Yo caigo en esta, pero Creative Commons me da lo mejor de los dos mundos.)
  • Multimediales: (esta es la más interesante.) Estas son las empresas que consumen a los artistas y viven de ello. Por supuesto, ellos fabrican, distribuyen, venden, publicitan, etc. Estoy de acuerdo con que ese trabajo se pague… Pero no más que lo que ese trabajo vale. El copyright no tiene nada que ver acá.

La discusión sobre cuánto es lo justo para cada empresa es otra discusión extensa, y creo que abarca más de lo que puedo opinar acá. Pero no, la propiedad intelectual no tiene cabida ahí, solo el trabajo realizado.

¿Y entonces qué hacemos?

Primero, démonos cuenta de que estamos ladrándole al árbol equivocado. El problema no es SOPA ni la internet. El problema es el copyright y lo que estamos pagando.

Segundo, denunciemos las extorsiones de compañías a artistas. Si alguna vez tuvieras la oportunidad, exigí que tu contrato esté libre de copyrights propietarios. Si realmente amás lo que hacés, vas a comprender mis palabras. Si ves que tu copyright ya no te genera dinero, no nos hagas perder el tiempo y cambialo. Si tu película o tu canción ya se pirateó, ofrecé una descarga oficial y promové el modelo pay as you want, donaciones, vendé publicidad o merchandising, etc, etc.

Tercero, prestemos un poco más de atención a las injusticias de la propiedad intelectual que ocurren todos los días y protestemos por eso también. No esperemos a que la ley se tome en serio para darnos cuenta de que estaba mal.

Cuarto, dejemos de actuar como si la cultura fuera algo que nació en internet. Vivimos el 90% de nuestras vidas fuera de él (bueno… algunos un poco menos). Hagamos énfasis en que la libertad esté fuera de él también.

Link of the day: Comment this!

As developers most of us sometimes feel uncomfortable with our code, or with others. We may feel it is somewhat great and beautiful code or really hate it. And if we are to leave feedback for that code in comment form… well… sometimes those feelings do escape and make it into the message.

StackTrace’s user Thomas Bratt published a question called What is the best comment in source code you have ever encountered? Answers are deathly hilarious and creative. I really really suggest you to go and take a look.

Let’s finish this week with a little humor. :)

I’m a commented little skunk.

Link del día: Recursivi(recursivi(recursivi.dad)dad)dad

Probablemente conozcamos ya el concepto de recursividad. Si no lo conocen, para entenderlo van a tener que entender el concepto de recursividad. =P

La recursividad, según la define la Wikipedia, es un método de resolución de problemas que se basa en su propia definición. Para decirlo de forma más tangible, un problema se puede reducir a más de un problema de la misma naturaleza pero de más fácil resolución. (El típico ejemplo es el factorial: n! = 1 × 2 × 3 × … × n puede resolverse como n × (n-1)!, que se puede resolver como n × (n-1) × (n-1-1)!, hasta que (n-…) = 1 y entonces 1! = 1, 2! = 2 × 1 = 2, 3! = 3 × 2 = 6, 4! = 4 × 6 = 24, etc.).

Lo curioso es que esto no solo aplica a la matemática, ni a la forma de programar algoritmos. Pensemos en una especie de recursividad conceptual. Por ejemplo, la definición de la palabra definición. O en un método para mostrar cómo se resuelve ese método.

Y ese último caso que queremos ver es el que trataremos hoy. Russ Cox publicó en su blog research!rsc un artículo llamado Zip Files all the way down, en donde cuenta cómo generó un archivo zip que se contenía a sí mismo. (Por supuesto, está ahí para que lo bajemos y revisemos a gusto.) También cuenta cómo es que se embarcó en la empresa de generar un programa que escribiera su propio código fuente. Cómo lo hizo? Hay que leer el artículo. ;)

Soy un zorrinito de zorrinito de zorrinito de zorrinito de …

Link del día: Cómo esconder passwords públicamente

Últimamente se ha puesto de moda una buena idea que la gente de PasswordCard ha propuesto. PasswordCard es la idea de tener una tarjeta de colores y símbolos y una combinación de letras mayúsculas, minúsculas y números.

¿Cuál es la idea? Nosotros podemos elegir nuestro password de cualquier punto de la tarjeta. Podemos recordar en dónde se encuentra gracias a los colores y a los símbolos de la primera línea. (Por ejemplo, rojo-triángulo, o celeste-dólar.) Dicha combinación nos dará un símbolo con el que podemos comenzar a escribir nuestro password, copiando los que sigan a continuación. Sólo tenemos que recordar dicha combinación, que es ciertamente más fácil de recordar que el password en sí, y con esta tarjeta nos podemos acordar.

La tarjeta la podemos llevar a todos lados, porque, por supuesto, nadie más que nosotros sabe la combinación con la que comienza nuestro password, de forma que esta tarjeta puede mostrarse públicamente sin miedo a que roben tus passwords.

¿Qué ocurre si perdemos nuestra tarjeta? Podemos simplemente volver a imprimirla. Existe un código hexadecimal que identifica a cada tarjeta. Podemos guardar este código por cualquier problema, para reimprimir nuestra tarjeta si es que la perdemos o se arruina. Por supuesto, el código no indica para nada cuál es el password que elegimos, de forma que aún así no lo estaremos revelando.

Como consideración extra, suponiendo que nuestra tarjeta cayera en malas manos, cada una de las tarjetas tiene 29 columnas y 8 filas. Esto significa, nuestro password podría comenzar en 232 posiciones distintas. Asumiendo que nuestro password sólo se utiliza hasta el final de la línea, existen sólo 232 passwords posibles para esta tarjeta, con lo cual, sería fácil para cualquiera crackear nuestro password. Suponiendo que eligiéramos un límite que no es el final de la tarjeta, tendríamos 8 × 29 × 28 × 27 … × 2 × 1 = 8 × 29! ≈ 70 × 1022 combinaciones. Ya es un poco más seguro. Si comparáramos contra cualquier password de la misma longitud que inventáramos nosotros (es decir, sin uso de una tarjeta), utilizando los mismos caracteres, la combinación sería de 62 (10 números + 26 minúsculas + 26 mayúsculas) × 62… × 62 = 6229 ≈ 951, (y esto es, sin considerar la incertidumbre del tamaño del password) con lo que, en el fondo, la buena memoria está más segura que las tarjetas.

Pero para aquellos que, como yo, tengan dificultad en recordar este tipo de cosas, sin duda las tarjetas serán de buena utilidad.

Soy un zorrinito tarjetero.

Link del día: HTML5 Ilustrado

Nunca viene mal otro link extra sobre HTML5, sabemos que es algo que ya está empezando a tomar fuerza, y de alguna forma todavía es novedad. Mientras esperamos que se decida qué es lo que va a ocurrir con los códecs de video, podemos ir entrenándonos y aprovechando otras features que gran cantidad de navegadores ya aprovechan.

Dejando de lado los links que ya hemos publicado sobre el tema, como HTML5 Test o Dive into HTML5, hoy podemos ver una presentación sobre HTML5 hecha en HTML5, demostrando en vivo y en directo gran parte de las bondades de este nuevo lenguaje, junto con CSS3. El link está en ApiRocks, bajo el título de HTML5 Presentation. Y como si no fuera poco, tenemos una gran variedad de sites mostrando las cosas que se pueden hacer con él.

¡No nos quedemos atrás!

Soy un zorrinito5.

Link del día: Juegos experimentales

Fue gracias al grisáceo que me enteré de un blog llamado Experimental Gameplay Project, un blog que compila una serie de concursos y varios juegos que ciertas personas hacen, y muchos de esos juegos no suelen ser tan “comunes” en la forma de ser jugados. Uno de los más curiosos que he visto últimamente han sido Hero Programmer Quest (conocimientos de C++ requeridos), y Run Jesus Run el juego minimalista mesiánico. Notarán, jugando esos juegos, que definitivamente no caen en ninguna categoría de juego clásico. Como esos, hay muchos obviamente, y está muy interesante experimentar (porque mejor palabra que esa, no creo que aplique) sobre distintas técnicas de jugabilidad.

Es un buen lugar para explorar y curiosear, no solamente para gamers, sino también para desarrolladores y diseñadores, ya que la jugabilidad es un área en donde todas esas áreas se tocan de alguna forma. Aprovechen y observen a quiénes quieren innovar.

Soy un zorrinito experimental.

Link del día: Creepy-pastah!

Gracias a Mia Shirahime de Megurine me enteré de algo llamado CreepyPasta.net. Lo vi por primera vez en el journal en FA de Jessica Elwood, en donde hay una buena recopilación de los mismos.

¿Qué son? Una serie de mini-relatos cortos, a veces solo frases, que describen una situación digna de una película de terror. Todas escritas en segunda persona, nos cuentan qué nos ocurre en esa situación. Algunos muy típicos, otros algo imaginativos, pero todos de alguna forma tienen ese estilo que intenta hacernos sentir incómodos.

Existen algunos sitios parecidos, de hecho, que tienen el mismo nombre. CreepyPasta.com tiene una recopilación de historias también, algo más largas en su formato. Tuve la mala suerte de leer una sola que realmente me pareció muy mala. Supongo que no serán así la mayoría. Supuestamente también hay un CreepyPasta.org que está lleno de material, pero de momento no se encuentra funcionando. The Holders parecer ser una similar, implementada al estilo Wiki.

Algunos relatos realmente me han dejado con la sensación de incomodidad y semi-paranoia. Eso significa que están muy bien escritos, o al menos, muy bien pensados. El que sean cortos los hace más adictivos, es como que uno casi ni pierde tiempo.

En fin, se los dejo a ustedes para que lo disfruten.

Soy un zorrinito creepy.

Link del día: Neurociencia musical

En el blog de Atomo y Bit, que está lleno de curiosidades interesantes (le debo el conocimiento del blog a Tassy), una de ellas fue un artículo llamado El Poder de la Escala Pentatónica. Dicho artículo contiene un video que pertenece al World Science Festival 2009 (de los cuales, muchos podemos encontrar online por suerte). El video en cuestión es una parte de una exposición llamada Notes and Neurons: In search of the common chorus.

Dicho video muestra algo muy interesante, que lo contaré para aquellos que no puedan o no tengan el tiempo de verlo: uno de los participantes se para en el escenario y pronuncia una nota. La gente lo sigue. Tras practicar unos pocos segundos, se mueve hacia su izquierda y pronuncia una nota más grave. La gente lo sigue. Él comienza a alternar su posición, y de golpe, se mueve un lugar hacia su izquierda sin previo aviso. Sorprendentemente, la gente sabe interpretar correctamente la nota que correspondería (entre risas y sorpresas del público, por supuesto).

Con esas tres notas se hace practicar a la audiencia, alternando entre ellas y entre distintos tiempos, mientras el “director de orquesta” hace una música con la voz por encima de dicho coro de fondo. Mientras lo hace, sorpresivamente de vuelta se aleja dos, tres, y hasta cuatro lugares más lejos de donde originalmente comenzó. La gente hace las notas correctamente, como si de un instrumento se tratara. Lo hace a izquierda, lo hace a derecha.

Su frase final es la que resume todo: “Y cada vez que lo he hecho, en cada audiencia, en cualquier lugar del mundo, la gente lo hace bien.

Soy un zorrinito musical.

Link of the Day: At the beat of the planets

Today’s link is pretty simple: it’s a little flash that the guys at WhiteVinyl made (or should I say Luke Twyman?). It is a flash animation called SolarBeat, where the music is made by the movements of the planets.

Well… sort of. Remember Pluto is not a planet anymore (but a dwarf planet) and that there is Eris revolving somewhere over there… anyway…

The idea is totally likable and the totally minimalistic design amazing. The music… well, you can’t blame or thank the designers for that, that is copyright of the universe. =P

I’m a minimal little skunk.