Hace mes y medio (uf! cómo vuela el tiempo), Andrés Mochini compartió un artículo con la técnica de productividad del mismísimo John Resig, la famosa técnica de comenzar un hábito para los proyectos personales y no abandonarlo. Prometí probarla y ver qué tal me acomodaba, y aquí están los resultados.

El problema: poco tiempo, frustración, ciclo vicioso

En su artículo original llamado Write Code Every Day, John Resig contaba de un problema algo común: dedicamos tiempo libre a nuestros proyectos personales, pero nos frustramos por no verlos avanzar a una velocidad aceptable. A la vez, nuestro tiempo libre es el mismo que utilizamos para descansar de proyectos y obligaciones, con lo cual el problema se hace doblemente notable. Y para peor, están las actividades obligatorias de las que no podemos escaparnos y dependen de la rutina de cada uno: compras, tiempo de familia, mantenimiento de la casa, salidas con amigos, higiene, comida, ejercicio, etc.

¿Cómo podremos nunca hacer algo en un día que sólo tiene 24 horas?

¡Stan Smith ya lo sabe!

Nota al margen: en el capítulo S4E09 de American Dad, Stan tiene el mismo problema y adquiere de la CIA unas píldoras que le permiten evitar dormir completamente y aún así seguir funcional. él dedica sus noches a jugar juegos o hacer modelos de papel. Francine eventualmente también toma las pastillas y se vuelve una científica respetada en menos de una semana.

Aparentemente hay versiones experimentales de esta píldora en el mundo real.

¿No sería absolutamente genial poder dejar de dormir y usar ocho horas más al día en cosas productivas? Ah… *suspira soñando despierto*. Bueno, sigamos con lo nuestro.

La propuesta: hacer algo mínimo, cada día

La propuesta del señor Resig es hacer algo cada día. En su caso particular, escribir código. Sus reglas eran: cada día terminar una porción de código funcional y útil. No habla del tamaño del código, no habla del tiempo a dedicarle, el mínimo es “algo que sirva”. Si bien es arbitrario, es un buen comienzo.

él cuenta que esto resolvió gran parte de sus problemas: estaba logrando un avance estable, y mucho más notable que cuando sólo dedicaba algunas horas un fin de semana. A la vez, le permitía hacer “oficial” ese tiempo de dedicación, lo cual lo ponía entre sus prioridades del día y quienes lo rodean saben que es una obligación más con la que él debe cumplir. Además, el lograr un buen avance hacía que sus expectativas por el avance mismo estuvieran más niveladas, generando menos frustración y pudiendo terminar más cosas en menos tiempo.

La técnica de Jerry Seinfield

Muy curiosamente, esta técnica se parece a una que Jerry Seinfield había revelado hace un tiempo: “no cortes la cadena”. Esta técnica se basa en hacer algo cada día y documentarlo en algún lado visible, como una marca en un calendario. Esta consistencia es un motivador más que nos deja contabilizar nuestro propio progreso de forma visual, y eso nos lleva a querer continuarla, haciéndonos productivos.

Hay una aplicación móvil llamada Lift que nos permite hacer eso mismo, y es sólo una de una gran constelación de aplicaciones para el mismo propósito.

Mis hallazgos

Mi versión de la técnica

Me propuse probar esta técnica desde ese día, y aún hoy continúo. Sin embargo, encontré muchos “peros” que forman parte de algo así.

Mi intento fue realizar algo parecido con what-now, el proyecto secundario que estoy realizando a modo de experimento, y mis reglas eran un poco más relajadas:

  1. Cada día tenía que hacer algo útil por el proyecto. En este caso, features, refactors, diseño y documentación (incluyendo blogging) calificaba, siempre y cuando hubiera una salida visible.
  2. No importaba si el resultado estaba en GitHub o no, simplemente tenía que estar terminado. Tampoco importaba si era open-source o no.
  3. No importaba si el código estaba antes de medianoche, pero cercano. Esto no excusaba la regla de cada día.

No lo mencioné por su obviedad, pero lo hecho debía estar relacionado con el proyecto en cuestión. Cosas de trabajo que podrían ser útiles no cuentan. Aprendizaje e investigación de tecnologías semi-relacionadas no cuentan. Leer y aprender no cuentan.

Los resultados

Como todo, hay resultados positivos y negativos. Vamos con los puntos positivos primero.

  1. Se progresa más. Como lo había indicado el señor Resig, esto genera otra velocidad de avance que le da más consistencia al proyecto.
  2. Menos frustración. Como también lo había indicado, es más simple avanzar y eso genera sus efectos a la frustración (que eran el problema original). Este problema está casi resuelto dado que podamos cumplir con la regla.
  3. El proyecto no se extiende tanto. Como resultado de los anteriores, el proyecto no toma tanto tiempo y puede terminarse “relativamente” rápido, haciendo que podamos pasar a otras cosas.
  4. Se aprende más. Forzarnos a hacer algo útil cada día significa que podemos perfeccionar todo lo que queramos nuestra aproximación, pero eventualmente debemos tomar una decisión y continuar. Esto es muy similar a los proyectos reales, en donde el tiempo es limitado y no siempre pueden evaluarse todas las opciones. En buena medida, es algo sano, porque no detiene nuestro progreso por cuestiones teóricas y le da una base tangible y visible al progreso.
  5. Nos fuerza a organizarnos y planificar. No todo se puede hacer en un día. Hacer una tarea gigante es imposible es un día, debemos planificar, desmembrar esa tarea en varias más pequeñas e identificar secciones funcionales. Estas son las que haremos día a día.

Ahora hablemos de los puntos negativos:

  1. No todos los días son iguales. Creo que este es el punto más importante. Poner excepciones no es bueno porque la regla pierde sentido, pero no todos los días tienen el mismo tiempo disponible. Siempre estará ese día que tuviste que trabajar hasta tarde porque hubo un problema en el proyecto de tu trabajo. Siempre estará ese día que tuviste que salir para ayudar a un familiar en una situación importante. Siempre habrá un día que caíste enfermo y el dolor de cabeza no te deja estar frente a una computadora.
  2. No se puede depender de alguien más. A menos que otras personas trabajen con la misma regla que estás trabajando, si dependieras de otra persona es muy posible que llegue el punto en donde no podés avanzar porque te falta su parte, o viceversa. Una alternativa a esto es trabajar juntos o tener responsabilidades ampliamente separadas en el proyecto, de forma que el avance de uno, rápido o lento, no signifique problema para el otro.
  3. La motivación es una fuerza limitada. Cuando la forzamos, se agota, y cuando llega al final, la perdemos hasta descansar apropiadamente. Seguramente esto varíe de persona a persona, pero no dudo que todos lo hayan experimentado de una forma u otra. “Estoy cansado, pero voy a hacerlo igual” es fácil el primer día. No tanto el segundo, menos el tercero. A una semana de eso repitiéndose, el descanso toma mucha más prioridad en la mente de uno, y lo mismo ocurre con otras prioridades. Si nuestra rutina no nos da el espacio apropiado para descansar o distendernos luego de todos los proyectos, una regla de “todos los días” no va a ser factible para nosotros.
  4. Necesitamos tiempo libre del tiempo de proyecto. Los proyectos pueden ser divertidos o interesantes, pero no son un descanso. Similar al punto anterior, cabe decir que si bien da gusto hacerlos, también es necesario descansar. Eso significa que si tu situación te da apenas tiempo para descansar, no deberías comenzar un proyecto aparte. Lo digo desde una posición muy privilegiada, ya que mis tiempos son bastante ajustados para el trabajo y el resto del día puedo dedicarlo a mi vida personal, pero aquellos que tengan otro tipo de obligaciones o más de un trabajo al que atender se ven fuera de lo que esta técnica puede ofrecer.

Conclusión

Considero que esta es una buena técnica, y la recomendaría si es que tu situación lo permite (ver puntos anteriores). No es para cualquiera, y no es una solución mágica, pero sí ayuda.

Me encantaría saber de técnicas similares de productividad o motivación, y me encantaría que me las hicieran conocer para poder aplicarlas. Dejen sus comentarios o contáctenme para contarme qué tienen en mente.