Temo por cualquiera atrapado entre lo que sabe y lo que todavía no sabe que no sabe.

— Cecil, Pilot (Welcome to Night Vale)

Tiempo atrás hice un post sobre consejos que yo tenía para iniciarse en la práctica de la programación, pero sobre aspectos que no tenían que ver con la tecnología. (“Consejos para un no-programador“). Hoy, uno de esos conceptos volvió a mi recargado, y quisiera elaborar sobre él: no saber que no se sabe.

Empecemos de a poco: en mi post yo explicaba que es importante tener una buena conciencia de lo que sabemos, lo que ignoramos, y lo que estamos dispuestos a poner en duda. Esto nos permitía enfrentar problemas que nunca habíamos visto con una forma metódica que, de a poco desafiando nuestro conocimiento, nos dejaba llegar a conclusiones nuevas y adquirir nuevo conocimiento. Digamos, el método científico que ya todos conocemos.

Ayer mismo Hank Green hizo un videoblog en su canal vlogbrothers hablando de esto mismo, y llevando la explicación más a fondo.

Para quién no puede ver el video, aquí hay un resumen: Hank menciona que hay cosas que sabemos, y cosas que no sabemos. Intentamos darle sentido a las cosas que no sabemos con las cosas que sabemos, y las declaramos conocimiento. Esto da cierto lugar al fundamentalismo: lo que pensamos simplemente tiene sentido porque así se construye el conocimiento — dando lugar a opiniones muy fuertes sobre tal o cual tema. Él cuenta de lo liberador de las palabras “no sé”, quitándose la carga de tener que ser responsable por una opinión débilmente infundada. Hay cosas que, simplemente, no sabemos.

Él habla también de cómo esto es algo natural: es parte de nuestra naturaleza humana construir conocimientos, explicar el mundo y predecirlo en base a ellos. Lo hacemos constantemente, de forma más o menos consciente, y es algo bueno e importante. Es claro que tenemos cierta tendencia a aplicarlo a todo, y a reaccionar fuertemente cuando la evidencia u otras opiniones nos contradicen. Sobre este tema, en una pregunta muy interesante de Philosophy StackExchange, “¿Por qué los humanos no podemos creer en contradicciones?“, argumento que las contradicciones impiden lograr esto mismo: construir nuestro conocimiento (y más aún, hacen peligrar el conocimiento ya adquirido).

El usuario ScienceSoup en Tumblr agrega una tercera categoría: lo que no sabemos que no sabemos. Él lo explica de la siguiente forma:

(…) Básicamente, “saber que no sabes” significa que estás conciente que existe una porción particular de conocimiento que no tienes, pero “no saber que no sabes” es estar completamente ignorante de que esta porción de conocimiento existe. Por ejemplo: puedes saber que no conoces cálculo, y aún así saber que existe — mientras otros completamente ignoran que es algo, y no tienen idea que hay un hueco en su conocimiento matemático. (…)

Creo que este aspecto es importantísimo en cualquier disciplina que requiera resolver problemas… ¿la vida misma, quizás? Nunca podremos quitar todo el conocimiento de las tres categorías (la misma humanidad no lo ha hecho aún), pero saber de ellas ya es estar un paso adelante. Ser críticos en nuestro proceso de aprendizaje nos permite hacerlo mejor y eliminar errores en el proceso.

Como punto final, quiero reiterar algo de otro post de Tumblr (del cual ya no tengo el link): mucha gente se asocia con sus propias opiniones, y piensan que son parte de ellos mismos, de su persona, de quiénes son. Pero las opiniones se basan en nuestro conocimiento (porque queremos que sean correctas, ¿verdad?), y nuestro conocimiento cambia. Por tanto, nuestras opiniones cambian. No se aferren a algo que cambia; menos aún, a algo que debe cambiar para que maduremos. Hoy sabes cómo funcionan las cosas, mañana sabrás que estabas equivocado. Eso está bien, busca seguir adelante. Es mejor saber que uno no sabe, que no saber que uno no sabe.