Juan Diego Raimondi
Juan Diego Raimondi
1 min read

Categories

Tags

Probablemente conozcamos ya el concepto de recursividad. Si no lo conocen, para entenderlo van a tener que entender el concepto de recursividad. =P

La recursividad, según la define la Wikipedia, es un método de resolución de problemas que se basa en su propia definición. Para decirlo de forma más tangible, un problema se puede reducir a más de un problema de la misma naturaleza pero de más fácil resolución. (El típico ejemplo es el factorial: n! = 1 × 2 × 3 × … × n puede resolverse como n × (n-1)!, que se puede resolver como n × (n-1) × (n-1-1)!, hasta que (n-…) = 1 y entonces 1! = 1, 2! = 2 × 1 = 2, 3! = 3 × 2 = 6, 4! = 4 × 6 = 24, etc.).

Lo curioso es que esto no solo aplica a la matemática, ni a la forma de programar algoritmos. Pensemos en una especie de recursividad conceptual. Por ejemplo, la definición de la palabra definición. O en un método para mostrar cómo se resuelve ese método.

Y ese último caso que queremos ver es el que trataremos hoy. Russ Cox publicó en su blog research!rsc un artículo llamado Zip Files all the way down, en donde cuenta cómo generó un archivo zip que se contenía a sí mismo. (Por supuesto, está ahí para que lo bajemos y revisemos a gusto.) También cuenta cómo es que se embarcó en la empresa de generar un programa que escribiera su propio código fuente. Cómo lo hizo? Hay que leer el artículo. ;)

Soy un zorrinito de zorrinito de zorrinito de zorrinito de …