Sí, ya sé que suena demasiado geek, pero cualquiera que pueda abtraerse un poco del algoritmo en sí, de qué haga o cómo lo haga verá que de alguna forma su “orden” logra un algo extra que puede ser realmente hermoso.

Demostraciones tenemos miles, y la primera que encontré fue una comparación hecha sobre algoritmos de ordenamiento si es que generaran sonido. Su visualización gráfica también es atractiva. Pueden visitarlos en Sorting Algorithms: quite boring until you add sound effects, pero aquí tenemos otra bonita demostración gráfica del heapsort, quicksort, y radio del dígito más significativo.

Pero no todos son algoritmos de ordenamiento. También tenemos fractales, como la serpiente de Serpinski, un tetris-fractal. O por qué no, algoritmos genéticos, o usados para hacer arte, que es de todos modos muy hermoso.

Los dejo con el mejor de los ejemplos para mi gusto, que es la demostración de utilizar un algoritmo procedural para la creación de un paisaje nocturno. Vale la pena ver todo el video con toda la evolución del proceso: Pixel City.

Soy un zorrinito algorítmico.