Gracias a @nanojaus, si no me equivoco, me llegó un video interesante sobre la experiencia de instalar Windows 1.0 en una máquina virtual, e ir actualizando hacia las versiones posteriores (versiones mayores). No sólo eso, sino que se van probando distintas características a lo largo de las versiones del sistema operativo y se intenta mostrar cuánta compatibilidad hay con las versiones anteriores (en detalles, por supuesto que una investigación profunda tomaría muchísimo más tiempo).

El artítulo está aquí, pero posiblemente prefieran ver el video.

Este experimento me hizo pensar en cómo es que deberían ser las experiencias de actualización o instalación de software. Estas son las características que vienen a mi mente, las cuales también aplicarían para cualquier proceso que pueda tomar un tiempo:

  • Mientras más simple, mejor, y sin perder el poder de cambiar el comportamiento del instalador.
  • No mostrar información de más, solo confunde a los usuarios
  • Siempre mostrar que estamos en proceso de hacer algo, no mostrar pantallas estáticas
  • Permitir acceso (por alguna otra vía) a información detallada de qué ocurrió y qué se hizo
  • Mientras antes puedan verse las características del producto, mejor (miren como Windows 98 & XP ya utiliza su modo gráfico para terminar la instalación)

¿Alguna otra idea para mejorar las experiencias?

Soy un zorrinito instalador.