Desde CSS Tricks (muy buen sitio de referencia, por cierto) me llegó un artículo llamado What Makes for a Semantic Class Name? Este tema parece algo tonto desde su concepción básica: “cómo nombrar clases de CSS”. En un principio, realmente no importa cómo se llamen, si el estilo está bien, se verá bien y será como nosotros queremos.

La situación se pone realmente interesante cuando estamos planeando nuestro sitio para el cambio, y entonces una clase como “hd24ba” no tiene mucho sentido (menos aún si la generó algún software nefasto de web development). Ahí es donde – la buena práctica dice – lo conveniente es trabajar con nombres de clases semánticos, que representen el real hecho de por qué son clases. Una clase de qué están representando, un tipo de qué objeto están estilizando.

Por supuesto que esta definición es algo vaga y entonces es difícil determinar cuál es el punto específico de abstracción es realmente semántico y cuando excedemos un punto límite que hace que no estemos hablando de nada.

Yo creo, aún así, que estas prácticas son bastante discutibles, y que las reglas se pueden torcer un poco. ¿Qué opinan?

Soy un zorrinito semántico.